Málaga, la 'aldea gala' del PP

Super Paco es un héroe de las carreras. Super Paco es de Málaga, como el alcalde al que le llaman Paco y se apellida De la Torre. Nadie llama ‘super alcalde’ a Francisco de la Torre, pero por la longevidad (en el cargo y por la edad) aspira, como el corredor, a seguir por encima de los 80 años, con más ganas de marcha… y a hacerse merecedor de ese apodo. La camiseta (anda rápido, al estilo Rajoy, un par de veces a la semana por el paseo marítimo Pablo Ruiz Picasso) ya la suda. Y el bañador lo empapa a primera hora de la mañana en sus largos en la piscina cubierta del Real Club Mediterráneo.

El primer edil malagueño gobierna Málaga, una de las ciudades de moda en España (hace 20 años, ni existía para el turismo), desde el año 2000. Lo hizo tras suceder a la entonces alcaldesa, Celia Villalobos. Doctor ingeniero agrónomo y licenciado en sociología, este funcionario de la Junta de Andalucía, siempre con cordilleras de documentación en sus mesas de trabajo, nació en diciembre de 1942 y ha dejado claro que pretende cumplir su mandato municipal al menos hasta 2023, ya ‘fichado’ para el club de los octogenarios.

A De la Torre le queda ya muy poco para que le empiecen a denominar Super Paco. Ya es la gran referencia del partido a escala nacional. La derrota de Mariano Rajoy en la moción de censura así lo certifica. Lo era antes como la única ciudad importante de España en la que gobernaba el PP y sin escándalos de corrupción (sí de despilfarro) que le hayan supuesto su tumba política. Málaga, con casi 600.000 habitantes, es la única ciudad española con más de medio millón que no es capital autonómica. Tampoco es sede de ningún organismo nacional o europeo.

“Será el candidato Hacendado”, sostiene Daniel Pérez, alcaldable del PSOE, de 41 años. “Impondrá su marca blanca, como en Mercadona. Va a hacer todo lo posible por desvincularse del PP”, explica Pérez en declaraciones a El Confidencial. Ya en la campaña de las municipales de 2015 se presentó con el lema ‘Paco de la Torre, sí’, dejando a un lado, escondidos, el logotipo de la gaviota y las siglas del partido.

No le interesa en absoluto a este representante de la ‘aldea gala’ del PP la política interna. “Se podría haber ‘trabajado’ mucho mejor Madrid; Génova, vamos. Eso hubiera sido bueno para él. No es un alcalde al uso: ha tenido hilo directo con cualquier ministro, pero siempre mirando para la ciudad, no para su propio interés, que le habría abierto más puertas; no ha perdido mucho el tiempo en reuniones orgánicas”, subrayan a este diario fuentes de la dirección nacional del Partido Popular.

“Es un hombre muy respetado en el partido. Todo el mundo tiene un alto concepto de él en gestión y capacidad. Es alguien honesto y con mucha credibilidad”, insisten estas mismas fuentes, “pero también es verdad que tener 75 años le quita ya recorrido y expectativas de futuro”. “Ahora tenemos una marca [la del PP] que está en el peor momento de su historia y es lógico que intente despegarse un poco más en solitario”.

De la Torre promete, en conversación telefónica con El Confidencial, que actuará “con naturalidad”. “La marca PP tiene sus activos, más luces que sombras. Unas luces muy brillantes que han servido para evitar la quiebra de España. Yo veré lo positivo del PP y lo que pueda añadir en el plano personal”. El alcalde no se siente “una referencia orgánica”. “Eso es una exageración”, resalta. “Nunca le he dedicado ni tiempo ni energía al partido. No voy a cambiar la forma de actuar. Seguiré batallando cada día, todas las horas que pueda, por mi ciudad”.

El alcalde, que trabaja en su despacho de la alcaldía con reuniones institiucionales o con sus concejales los domingos por la tarde, ha impuesto un estilo de gestión muy personalista. Él ha negociado directamente la llegada de museos de referencia como el Pompidou (que cobra un millón de euros anuales como canon) o el Museo Ruso, criticados también por su elevado coste, aunque bien es verdad que han situado Málaga como marca de ciudad de los museos. También ha dejado que la ciudad, cuna literaria de la Generación del 27 y con la mejor librería cultural de España, vea cómo su feria del libro es cada vez más débil, o no ha hecho nada para mantener el Instituto Municipal del Libro, que divulgaba la cultura literaria con actividades, jornadas y presentaciones de autores todo el año.

Omnipresente en todos los actos (aunque suele llegar a casi todos en una agenda imposible), le gusta desplegar en su discursos una innata capacidad para hilvanar ideas y entusiasmo en una retórica alegre y entusiasta; ofrecer su memoria apabullante (de cifras y nombres) e incluso demostrar su habilidad para los idiomas: el francés y más recientemente el inglés. Lleva un par de años aprendiendo este idioma con un profesor particular de origen cubano.

A principios de la década de los ochenta, cuando formaba parte del ‘sanedrín’ de la extinta UCD (Unión de Centro Democrático), se implicó en la estructura interna andaluza de la formación política —que capitaneaba Adolfo Suárez— como presidente y secretario general de UCD en Andalucía. Con 28 años (en 1971 y hasta 1975), fue presidente de la Diputación de Málaga. “Mi obligación es estar en lo que estoy y nada más”, expresa el alcalde, que asegura que aún no se ha formado “un criterio” en quién debe suceder a Rajoy al frente del PP. “Es un tema personal del propio presidente si sigue o no. El partido tiene personas y líderes suficientes. Ya se verá”.

Francisco de la Torre, con el director de cine Guillermo del Toro, en un acto del festival de cine de la ciudad. (EFE)

A punto de perder la alcaldía en 2015

De la Torre ya perdió en 2015 la mayoría absoluta. Es más, en la noche electoral, cuando apenas quedaba el 15% para culminar el escrutinio, todo indicaba que María Gámez, la entonces candidata del PSOE, podría ser investida como alcaldesa con el apoyo de las fuerzas de izquierda. Al final, gracias al apoyo de Ciudadanos, retuvo la alcaldía con 13 concejales. En los comicios de 2011, alcanzó 18. La mayoría absoluta está en 16 ediles. Su mujer, Rosa Francia, catedrática de Latín de instituto, es una habitual de las tertulias radiofónicas de la ciudad y ha mostrado su rechazo a que De la Torre se vuelva a presentar. Reclama que pase más tiempo con su familia, con sus hijos y nietos.

Los últimos sondeos dan por hecho que el PP perderá más concejales. “Nos salen 12 ediles con posibilidades de 13”, asegura un concejal del equipo de De la Torre con tono de euforia en medio de la tempestad política nacional. “Y CS no ha desmentido esas encuestas”. Juan Cassá, portavoz del grupo municipal de Ciudadanos en el Ayuntamiento de Málaga, dice que Cs lucha por ser la segunda fuerza más votada. “Estamos a solo punto y medio del PSOE”, aventura Cassá.

“Yo creo que el alcalde se desmarcará aún más de la marca del PP, porque él aprovechará que tiene una valoración muy alta entre los malagueños. Lo que a mí me preocupa, y mucho, es el PSOE en el Ayuntamiento de Málaga. Yo lo veo, como en toda España, en caída libre, con continuos cambios de portavoz”, resalta el responsable de Cs, tras aclarar que “no es lo mismo un caso de corrupción, que no ha habido en el PP municipal, meter la mano, vamos, que meter la pata”.

Como meteduras de pata, resalta Cassá, están el entierro de 21 millones en la manzana del antiguo cine Astoria (aún sin resolver), donde Antonio Banderas pensaba construir su teatro, o el frustrado museo de las gemas, que provocó una comisión de investigación del Ayuntamiento de Málaga, donde un alto cargo del Gobierno de José María Aznar cobró facturas de un museo, vacío, que costó 25 millones de euros.

Pérez, el candidato socialista a la alcaldía, se refiere a la misma expresión, “caída libre” cuando habla del PP de Málaga. “De la Torre es conocido y reconocido, pero su tiempo ya ha acabado. Está en su ocaso político. Las encuestas que ha publicado el PP están ‘cocinadas’. Van a perder muchos más concejales de los que dicen. Muchos de sus votantes van a ir a Ciudadanos”.

Eduardo Zorrilla, portavoz de Málaga Para la Gente, la marca municipal de Izquierda Unida en el Ayuntamiento de Málaga, lamenta que la ciudad lidera “el triste honor o vergüenza de ser el municipio más grande que conserva el PP, cuando en las últimas elecciones municipales perdieron el poder en todos los lados”. “El alcalde tiene los días contados. Cuando anunció que se volvía a presentar, yo pensé que se equivocaba. Es una decisión que no le hacía justicia a sí mismo. Yo confío en una nueva mayoría. La habrá seguro. La incógnita es Ciudadanos y si otra vez podría ser determinante para darle el poder al PP”.

Infraestructuras pendientes

Hay proyectos de Málaga capital, relacionados directamente con la ciudad andaluza o de interés provincial o regional, que dependen del interés y disposición presupuestaria del Gobierno central. Es el caso, en materia de infraestructuras, del soterramiento de las líneas del tren en su entrada en el puerto; un nuevo Plan Málaga para el aeropuerto, el tercero más importante de la Península; el tren litoral que enlazaría la capital con Marbella, la única ciudad de más de 100.000 habitantes que no tiene tren, o la llamada “vía perimetral”, su tercera M-30, para evitar el colapso de tráfico en 30 años.

“Yo espero que no haya frenos a los temas pendientes. No vislumbro problemas, porque la Administración tiene sus propias dinámicas”, aventura De la Torre, dispuesto a seguir el tiempo que haga falta en la alcaldía. Si su plan funciona, estará 23 años al frente del Gobierno municipal de Málaga. La ‘aldea gala’ del ‘Super Paco’ de la Torre.

Noticia de El Confidencial (Ver noticia original)

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