El constitucionalismo en el nuevo escenario: Rivera pide ya otro 155 y Sánchez, esperar

El presidente del Gobierno inicia una ronda de contactos con los dos principales partidos constitucionalistas ante el nuevo escenario abierto en Cataluña y tras la investidura de Quim Torra. Mariano Rajoy recibirá a Pedro Sánchez en el palacio de la Moncloa este martes y hará lo propio con Albert Rivera el próximo jueves después de que el líder de Ciudadanos y principal socio del Ejecutivo del PP anunciara la ruptura de su apoyo en la aplicación del artículo 155 en esta comunidad autónoma. El líder naranja considera necesaria una reedición inmediata de esta herramienta constitucional ante la elección de Torra como president y así se lo trasladará también al jefe del Ejecutivo. El partido centrista insiste en que “no hace falta esperar a que proclamen de nuevo una república para actuar” y consideran que la vía en estos momentos debe ser la aprobación de otro 155.

Rivera y su equipo llevan días criticando al Gobierno al entender que “no han hecho lo suficiente” por frenar la investidura de “un radical” como es Torra. De ahí la insistencia del líder naranja pidiendo a Rajoy que rectificara “a tiempo” ampliando el periodo en vigor de este artículo. En realidad, esta prórroga ya no es posible. El acuerdo final firmado entre PP, PSOE y Ciudadanos y aprobado por el Senado el pasado 27 de octubre recogía la aplicación de este artículo hasta que tomara posesión un nuevo Govern, momento en el que decae automáticamente.

Sobre eso se pronunció el secretario general de la formación centrista, José Manuel Villegas, al término de la reunión de la ejecutiva nacional este lunes, considerando que el mejor camino habría sido cambiar el límite de aplicación, por uno que recogiera “hasta la formación de un Govern que obedezca las leyes”, asegurando así que las instituciones catalanas volvían a la senda democrática. Dado que la constitución del nuevo gobierno autonómico es cuestión de pocos días, Villegas entiende que “la fórmula” pasa ahora por “un nuevo 155” que, en todo caso, debería aprobarse de nuevo en un Consejo de Ministros y ser refrendado después en el Senado.

Una de las principales reivindicaciones de Ciudadanos pasa por que TV3 también se incluya en un hipotético nuevo acuerdo: “No se puede dejar en manos de los separatistas otra vez los medios públicos de comunicación para que los utilicen a su antojo en favor de salir de Europa y de romper España”, insisten desde el partido. Precisamente Villegas se refirió a esta cuestión tras la ejecutiva para explicar por qué el ente público debe estar ya bajo revisión a diferencia de la aprobación de la aplicación del 155 el pasado octubre, cuando la corporación quedó fuera del pacto: “En aquel momento había unas elecciones convocadas, y por lo tanto, había una Junta Electoral que controlaba a TV3. Ahora eso no se produce y yo creo que hoy no hay ninguna excusa para que en esa extensión, o en ese nuevo 155, no se incluya a TV3″. En Ferraz aseguraban que no pueden “aventurar nada en este momento”. “Sin precipitaciones, pero advertidos quedan”, indicaba un alto mando a este diario.

“No mirar hacia otro lado”

Aunque dirigentes del partido naranja insisten en señalar al PSOE como el principal hacedor de que la televisión pública no entrara en el acuerdo —y es cierto que el equipo de Sánchez lo demandó así durante la tramitación del 155 en la Cámara Alta—, los socialistas también se pronunciaron al respecto este lunes de la mano del número tres de Sánchez, José Luis Ábalos. El secretario de organización reconoció en Ferraz que su formación es partidaria de una intervención “sin complejos” de la Generalitat si hay ruptura de la ley, reconociendo que al haber un precedente las cosas pueden ser muy distintas. “Cuesta más la primera que la segunda”, afirmó. Eso sí, los socialistas igual que el Gobierno, siguen insistiendo en la “prudencia” y la “serenidad” antes de actuar y piden evitar “ataques de histeria”, como a su juicio son los que padece Cs.

Rivera acudirá a su cita con Rajoy insistiendo en que “el Gobierno no puede mirar hacia otro lado” después de que el recién elegido ‘president’ continúe afirmando que la Generalitat seguirá implementando el proyecto de la república catalana basándose en las leyes de desconexión aprobadas hace meses en el Parlament. Aun así, nada parece indicar que el Ejecutivo de Rajoy esté en esa línea en estos momentos. El jefe del Ejecutivo ya advirtió este lunes desde un acto en Segovia de que el Gobierno no actuará basándose en palabras sino en hechos, y que en estos momentos conviene “dejar a un lado la ansiedad” en clara alusión a la petición de Ciudadanos. Como el PSOE, los populares se inclinan por la “mesura y la tranquilidad” en estos días, mostrándose dispuestos a la “concordia y al entendimiento”. “Pero de la misma manera que digo esto, y lo digo porque lo siento, yo garantizo que la ley, la Constitución española y el resto del ordenamiento jurídico se van a cumplir. Y creo que es bueno para que nadie se llame a engaño que haga esta afirmación”, sostuvo Rajoy.

Con todo, en realidad, la ruptura anunciada por Rivera hace unos días sobre el pacto alcanzado en Cataluña no deja de ser una mera escenificación. Porque, aunque Rajoy insistió en la necesidad de lograr un consenso entre PP, PSOE y Cs para aprobar el artículo 155 en el Senado, fueron los votos de los socialistas los que realmente permitieron tal aplicación, ya que los centristas apenas tienen representación en la Cámara Alta. Eso sí, no deja de ser una escenificación que confirma una relación irreconciliable entre los socios de investidura hasta las próximas citas electorales. En ese sentido, Rivera está convencido de liderar la postura ‘más dura’ frente al secesionismo al entender que el Gobierno central está reincidiendo en errores del pasado.

De hecho, el líder naranja continúa reprochando a Rajoy no haber recurrido el voto delegado de Carles Puigdemont y Toni Comín para evitar que pudiera salir adelante la investidura de Torra. Entienden que el papel del Gobierno pasaba por recurrir, al ser el recurso del Ejecutivo el único que podía provocar la suspensión inmediata por parte del Tribunal Constitucional. Por eso, la posición de Cs no ha cambiado en estos días. “Nos preocupa todavía más asistir a una votación fraudulenta en base a una delegación de voto totalmente ilegal. Y nos preocupa especialmente que Rajoy no recurra esa situación”, insistieron tanto Villegas en rueda de prensa en Madrid como Inés Arrimadas desde la tribuna del Parlament en Barcelona. Y así se lo volverá a transmitir Rivera al presidente del Gobierno este jueves.

Una respuesta “política”

Mayor sintonía mostrarán Rajoy y Sánchez este martes en La Moncloa. Pese a que ambos están más distantes ideológicamente, sí han caminado de la mano en todos estos meses de largo conflicto en Cataluña, y de hecho el presidente ha alabado la “lealtad” inquebrantable de los socialistas frente a los bandazos de Cs. El secretario general no lleva una lista de peticiones concreta al palacio gubernamental, más allá de su demanda clásica de que no basta con una “respuesta constitucional” al desafío secesionista, sino que hace falta diálogo. “Iniciativas políticas” para salir del bloqueo y que han de sustanciarse en la comisión territorial en funcionamiento en el Congreso desde el pasado enero, pero empantanada en la práctica por las deserciones de todos los grupos salvo PP y PSOE y pequeñas formaciones del Mixto.

Respecto al 155, el PSOE ya ha venido advirtiendo en las últimas semanas, y más en los últimos días, de que no le temblará la mano. Que si es necesario acudir a esta herramienta constitucional, se hará. El partido mantiene una posición, dijo Ábalos, “sin complejos“, y no le costará “ningún esfuerzo” apoyar su reactivación si el nuevo Govern incurre en “supuestos que vulneren la legalidad o afecten al cumplimiento” de sus obligaciones.

La diferencia entre PSOE y Cs radica, pues, en los tiempos. Mientras que Rivera quiere otro 155 ya, Ferraz pide esperar a los “hechos“. Ni tan siquiera quiere entrar en qué casos habría que plantear volver a desenterrarlo porque de entrada no se puede prever cuándo y cómo intentará Torra cruzar la frontera de la legalidad.

Aplauso a una reunión Rajoy-Torra

Tampoco quiere especificar la dirección socialista cómo habría de ser ese nuevo 155. Sí parece obvio que no tendrá el mismo perfil que el que se aprobó en octubre, indicaban en la cúpula este lunes, pues entonces se buscaba la convocatoria de unas nuevas elecciones, una intervención corta y limitada. Ahora la plantilla podría ser distinta y, en todo caso, habría menos prevenciones, porque la experiencia del 155 ya se ha probado.

Hasta el propio Sánchez reconocía este lunes que hay poco “margen para la esperanza”, dada la trayectoria de Torra y sus planteamientos “xenófobos” y “supremacistas” deslizados en Twitter y en diversos artículos. Pero de momento el estado mayor socialista se aferra a la “serenidad”. Incluso cree que si no hay quiebra de la legalidad no hay razones para que Rajoy y Torra no se reúnan. Es más, un despacho de ambos entraría dentro de la “normalidad” institucional.

Noticia de El Confidencial (Ver noticia original)

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