Más droga incautada, desactivados más grupos… Se pide más Policía en País Vasco

El repliegue de las Fuerzas de Seguridad del Estado del País Vasco es una histórica reivindicación del nacionalismo que ha crecido en intensidad desde que ETA decretara en 2011 el cese de su actividad armada. Frente al argumento de que su presencia no es (tan) necesaria tras el cierre del terrorismo, el Gobierno se ampara en los datos de actuación para evidenciar la “eficacia” de la labor de las FSE en esta comunidad. En este debate, la Policía Nacional ha puesto cifras a su intervención en el pasado año para poner de manifiesto su utilidad: más droga incautada, más grupos de delincuencia desarticulados y más detenidos por infracción de la Ley Extranjería.

Los datos evidencian, como pone en valor el delegado del Gobierno en el País Vasco, Javier de Andrés, que la Policía Nacional “está aumentando la capacidad de ayuda efectiva” en este territorio. Ante este “resultado positivo”, el responsable del Estado en la comunidad reclama la presencia de más efectivos de las FSE, cuya presencia en el País Vasco ha descendido en los últimos años. Y lo pide sobre la base de una simple ecuación: “A más efectivos, más capacidad” para combatir el incremento de la criminalidad experimentado en el País Vasco.

Silenciadas las armas de ETA, la principal preocupación radica en combatir el incremento de la delincuencia organizada, que se ha multiplicado por cinco en los últimos cuatro años. Inquieta sobremanera la mayor existencia de redes de trata de seres humanos con fines de explotación sexual. De los 20 grupos de delincuencia organizada desarticulados el pasado año, once se dedicaban a este fin. Hubo 104 detenidos pertenecientes a bandas organizadas, de los que 49 estaban relacionados con la trata de seres humanos, lo que supone más arrestados que en los tres años anteriores. El resto se debió a delitos como la delincuencia, el tráfico de drogas y la falsedad documental.

La Policía Nacional, que cuenta con competencias “exclusivas” en Extranjería y tramitación de documentos de identidad, y atribuciones en materia de crimen organizado, operaciones antidroga, falsedad documental y estafa, trata de seres humanos o pornografía infantil, tiene 1.300 agentes distribuidos en cuatro comisarías (en las tres capitales vascas e Irún). Por su parte, la Guardia Civil tiene 3.000 efectivos desplegados en esta comunidad.

En el desempeño de sus competencias, la Policía Nacional detuvo el año pasado en el País Vasco a 3.480 personas, lo que supone un aumento del 12,7% en relación a 2016. La mayoría de los detenidos se debió a infracciones de la Ley de Extranjería (2.274). Asimismo, este cuerpo se incautó de 725 kilos de sustancias estupefacientes (240 más que en el ejercicio anterior), intervino cerca de 180.000 euros por actividades delictivas y tramitó 323.550 DNI y 109.087 pasaportes (su principal actividad). Igualmente, realizó diez operativos por falsedad documental y fraude en ayudas sociales, fundamentalmente en relación a la Renta de Garantía de Ingresos (RGI), con 197 detenidos y 4,2 millones de euros de fraude detectados. En materia antiterrorista se llevó a cabo ocho arrestos, siete de ellos por su implicación yihadista y uno por enaltecimiento del terrorismo.

Sobre esta “fundamental” actuación en “la lucha contra el crimen organizado y los delitos de ámbito nacional e internacional” se ampara De Andrés para aspirar a incrementar la nómina de efectivos de las FSE en el País Vasco. Pero no sólo en base a la labor en suelo vasco. La reclamación de más agentes se sustenta también en los servicios que se ofrece a otras zonas de España desde las bases vascas. Por ello, a la hora de hacer una previsión de las necesidades de efectivos para los próximos años, el delegado del Gobierno remarca que hay que tener en cuenta que su ámbito de actuación “va más allá de nuestra comunidad”.

La “voluntad” del Gobierno es convocar una Oferta Pública de Empleo (OPE) de acceso a la Policía Nacional y la Guardia Civil este año y en 2019 para cubrir las jubilaciones. De Andrés no duda en que “se proveerán también plazas” en el País Vasco, pero, ¿de qué cifras se puede estar hablando? El delegado del Gobierno elude el debate de números concretos y defiende una cifra “adecuada” en términos de equilibrio coste económico-capacidad-utilidad en relación a la actividad criminal. Se asume que es impensable una vuelta a las cifras de la época de ETA. Desde que la banda terrorista no habla con las armas, la presencia de las FSE ha caído un 20% en el País Vasco, según los datos del Ministerio de Interior. Se trata del mayor descenso en el conjunto de España, donde la amortización de plazas se ha situado en un 8% de media.

De Andrés defiende que se incremente la plantilla de las FSE “del mismo modo” que la Ertzaintza está aumentando su nómina de agentes. “Es necesario”, asevera. La Policía vasca se encuentra en la actualidad inmersa en el proceso de selección de la futura 27 promoción. Casi 3.500 personas se han inscrito para acceder a una de las 300 plazas ofertadas por este cuerpo, que suma 8.000 agentes. La ampliación de la Ertzaintza cuenta con el rechazo de sectores de la izquierda ‘abertzale’, que han llegado a plantear un boicot a la OPE con carteles en las calles o ataques a la campaña publicitaria en marquesinas de autobuses para llamar a engrosar las listas de esta policía.

El Gobierno vasco ha logrado del Ministerio de Interior que la Ertzaintza tenga acceso directo a información policial española y europea, y participe en los foros estatales de intercambio de información. Pero su aspiración es que se lleve a cabo la “adecuación de las FSE a su estricto ámbito competencial”, lo que en la práctica equivale a una importante reducción de sus efectivos. Pero el Ejecutivo español ha insistido en que no va a atender la vieja aspiración del nacionalismo, que ha consensuado innumerables iniciativas en las instituciones vascas para exigir una menor presencia de las FSE, alguna de las cuales ha contado con el respaldo del PSE, socio del Gobierno de Iñigo Urkullu. Hace ahora un año, los socialistas consensuaron con el PNV una propuesta en el Parlamento guipuzcoano para pedir al Gobierno español que presentara en el plazo de doce meses un plan de adecuación de la Guardia Civil y la Policía Nacional.

Frente a la aspiración del nacionalismo vasco, la pretensión del delegado del Gobierno en el País Vasco es ganar en efectivos desde este mismo año. Para ello, pone sobre la mesa los datos de la “importante labor” de la Policía Nacional en un contexto de incremento de la criminalidad. En los próximos días ‘hablarán’ las cifras de actuación de la Guardia Civil.

Noticia de El Confidencial (Ver noticia original)

Deja un comentario

loading...