Cabosanroque presenta una pieza de arte sonoro inspirada en los primeros textos de Brossa

NANI F. CORES

  • ‘No me hizo Brossa’ podrá visitarse de forma gratuita en los Teatros del Canal hasta el próximo 7 de enero.
  • La pieza combina la música y la performance y se inspira en las primeras obras del artista catalán creadas en los años 40.

Instalación 'No me hizo Brossa' de Cabosanroque

A medio camino entre artistas plásticos, performers, recicladores de objetos y músicos. Esta es la mejor definición para CaboSanRoque, el dúo artístico formado por Laia Torrents y Roger Aixut. Ambos ‘okupan’ hasta el próximo 7 de enero en los Teatros del Canal con No me hizo Brossa, una instalación que combina música y performance y que se inspira en las primeras obras del artista catalán.

Una pieza que pone sobre la mesa las conexiones entre la obra de Brossa y la de Cabosanroque, unidos por la poesía objetual y que parte de los textos que el poeta desarrolló durante las décadas de los 40 y 50: el paisaje mítico y mágico de El Jardín de Batafra o El molino de carnaval, el paisaje mucho más crudo y real de 30 División, el de Misal de caragat o los bosques evocados en la obertura de la ópera Parsifal, de Wagner.

Fuimos al primer Brossa de los 40 porque todo lo que después desarrolló, su poesía, ya estaba contenida en esos primeros textos tan desconocidos para el público“, explican. El trabajo de Cabosanroque prima el sonido, luego el objeto y por último la escultura y como en la obra del maestro catalán los objetos son descontextualizados y redefinidos.

Lo que va a encontrarse el espectador dentro de uno de los estudios de Centro Danza Canal es una instalación de gran formato, que sus autores definen como “caja negra”. Una obra que combina desviaciones de géneros brossianos como la poesía objetual y el postteatro, tomando siempre como referencia el paisaje y el sonido.

Esta caja negra está dividida, a su vez, en dos espacios muy diferenciados. En el espacio central se acumulan muchos objetos y mecanismos como máquinas de escribir, vasos de plástico o copas de cristal, que no quieren representar la realidad si no que generan sonidos que “corresponden con esos paisajes de Brossa” ideados en los años 40.

Por su parte, el perímetro de la caja se construye con la ausencia del objeto, en contraste con el centro, pero donde varias fuentes de sonido rodean al espectador.

Los textos escogidos exploran las posibilidades de la aliteración, provocando que la insistencia fonética acabe aparcando el significado real de la palabra a favor de la secuencia de sonidos, al estilo de los poemas dadá o surrealistas. Estos textos se han trabajado con ocho alumnos con capacidades especiales del COIET de Banyoles (Centro Ocupacional y Especial de Trabajo). Cada uno de ellos lee los poemas de una forma diferente, condicionados por su capacidad de comprensión lectora y la dicción absolutamente particular, vinculada tanto a la personalidad como a las distintas discapacidades que les afectan.

Formado en 2001 en forma de colectivo musical, Cabosanroque ha generado desde entonces todo tipo de máquinas musicales, ha editado seis trabajos discográficos, ha colaborado con músicos como Vinicio Capossela, Pascal Comelade o Pierre Bastien, ha creado cuatro espectáculos escénicos y varias instalaciones sonoras que han presentado en distintos puntos del mundo.

Noticia de 20 Minutos (Ver noticia original)

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